Mi nombre es Luna

Pereira, 19 de septiembre de 2019

Mi nombre es Luna, soy colombiana, y vivo en Perú hace 9 años. Soy Educadora Popular y Doula y en este proceso de reflexion sobre el Activismo Sostenible he aprendido mucho, me he conflictuado, he tenido que soltar relaciones y decidir pensar primero en mi para estar bien, aunque eso signifique distanciarme por momentos de algunos procesos. 

He reconocido como todas las mujeres que transitamos estos procesos cargamos dolores de los que a veces no nos damos el tiempo de hablar, sanar y transformar… 

Aprender que la fuerza no solo tiene que venir del dolor, la indignación y la rabia, sino del poder transformador de sanarnos juntas, de conectar nuestras utters, de reconocer nuestras historias ancestrales de resistencia, de disfrutar y darle tiempo al cuerpo, al placer, a la alegría….

Tenemos derecho al placer y a la alegría y es el movimiento feminista en el mundo quien lo ha reivindicado pero aveces me cuesta darme tiempo para vivirlo, nos culpamos de sentirnos privilegiadas frente a historias de otras mujeres que acompañamos…

Le he dado valor a la espiritualidad, los ritos colectivos, el potencial sanador de las plantas, la siembra, el compartir el alimento, como formas colectivas ancestrales de acompañarnos, de sanarnos, de conversar desde el sentir, el agradecer, y el contacto con la madre tierra y la naturaleza…

He aprendido que nos va a seguir constando que vamos a seguir cayendo, y vamos a seguir necesitando apoyo para levantarnos, pero ya se que no tengo que hacer todo, que el mundo no se acaba si no estoy cuando necesitas descansar, que puedo parar, que puedo decir no, que puedo soltar…poner límites ha sido para mi el proceso más difícil, pero he ido aprendiendo de a poco a hacerlo y agradezco el tiempo en los encuentros en FAU para tomar decisiones sobre como hacerlo…

Me he embriagado de la alegría, experiencias y lágrimas compartidas con las hermanas de otros procesos. Salvo tan nutrida de verlas que agradezco poder estar  y haber podido replicar en Perú espacios con este espíritu. 

Parirme como activista del cuidado es un proceso que continua y siento que conectarnos ayudará a darnos la fuerza de seguir aprendiendo este camino. 

Saludos desde Pereira. 

Luna

Sobre el proyecto
¿Cómo está tu corazón?
Experiencias colectivas
Contacto

Situar los riesgos

Conoce a les activistas

Conversar

Compartir las prácticas

Transformar

Enraizar